02 diciembre, 2005

Homes, Homiños, Macacos e Macaquiños: Héctor

Creo que nos conocimos buscando las mismas fotos en la red. No se cómo nos hicimos amigos, supongo que fue porque él es tremendamente generoso. Vive en Argentina, con su gato y su pareja.

No nos hemos visto nunca, pero siempre encuentra un rato para preguntarme cómo me encuentro. Me parece que no ha tenido, este hombre, una vida fácil; Pero no parece endurecido, sino al contrario, tremendamente sensible y entusiasta.

Mi amigo argentino ha encontrado el amor cuando no lo esperaba y me dice que no ceje, que también alguien me está esperando. Lo veo tan enamorado, tan entregado, tan deseoso de ser feliz, que durante un rato se me contagia.

Y me encanta cómo hablás, Hector. Sos un amigo, vos. Parecés muy lejos, allá en otro continente, pero estás aqui. Hubo un tiempo en que Argentina recibió nuestros exiliados, publicasteis libros prohibidos, nos recibisteis. Ahora nos toca a nosotros. Si venís, estais en casa.

Qué bueno está ser amigos!

1 comentario:

elena dijo...

Me gusta Argentina, no la conozco, pero una tierra te gusta cuando te gusta su gente; y a mí, la forma de hablar, de expresarse, de gesticular y de apasionamiento que muestran sus gentes,me entusiasma. El cine que he podido ver también. Comprendo que tengas el sentimiento de estar con un amigo, Veva, porque posiblemente así sea. Yo no sé cómo es Héctor, tu amigo argentino, pero me lo imagino por tus palabras. No sé, pero creo que este argentino no tiene nada nada de "boludo".Y los pocos que he conocido hasta ahora me han caído genial.