13 diciembre, 2005

Mi Mujerío: La Motocrós

Yo creo que ,antes que yo llegara a vuestras vidas, ese mote se lo pusieron por lo inapropiado; Jamás he conocido alguien menos risible. Precisamente ahí está la gracia, nadie más serio, más concienzudo, más como se debe ser.

El aspecto y la actitud son minimalistas: el corte de pelo riguroso, las frases concisas; La cara lavada, las verdades desnudas.Podemos hacer bromas sobre "la pela"...pero gracias a su rigor este año tenemos calefacción. Le ha tocado la tarea más ingrata y hasta el papel higiénico tenemos medido y contado. Podemos protestar, pero es ella quien todas las tardes cuadra las cuentas, vigila nuestros gastos, se pelea con un fontanero.

Habla en la lengua de su tierra de adopción, aunque es precioso oirla hablar en la de Catalunya, se esfuerza muchísimo y lo hace con dignidad y sin vergüenza. Si hace falta, pone en su sitio al jefe, que sabe que los gastos son cosa de ella.

Pero es muchas más cosas: En esa apariencia que he llamado minimalista siempre hay un broche, un collar traído de lejanas tierras. En esa seriedad, siempre hay un momento para la ternura y para poner un ramito de hojas de limón, hierbabuena y romero bajo el cuadro de una amiga desaparecida....Se ríe de mis tonterías sin enjuiciarlas nunca...y, a veces, me llama Vevita.

Todos los días aprendo algo de ella. Ha viajado por todo el mundo,pero es modesta; Y tiene, sorprendentemente, el sentido del humor de los serios: creo que nunca me he reído tanto como cuando me dijo, más seria que una patata, que "en casa, como no somos de reirnos mucho, hemos comprado películas de charlot para que los niños desarrollen esa faceta".

Yo admiro muchísimo a esta mujer; Por sensata, por honesta, por digna y entera. También por una calidad humana envidiable, por una calidez que no se derrocha en besos. Esta mujer tiene un corazón metido entre cuatro huesitos. Posee una cultura profunda, todos los otoños me regala una bolsa de fruta de su huerto.

Si el afecto pudiera, el mío templaría esos deditos morados

1 comentario:

dulcecantar dijo...

Magnífica radiografía y envidiables esos afectos que templan.