26 enero, 2006

Momentos Estelares: El ratón

Estoy tan aburrida en casa con la hipotermía esta de las narices que os cuento otra bobada.

Yo tendría como 12 años, mi hermano 10 y vivíamos en una casa en la Ciudad Vieja. Era estupendo, podíamos pasarnos todo el día sin vernos, cada uno a su bola...anda, de ahí me viene a mi ser hikikomori, ahora que lo pienso!

A lo que iba, una casa antigua y grande tiene muchas posibilidades cuando eres un niño (ya, de mayor también, pero no puedo permitírmela, je), si saltábamos en el suelo de mi habitación, se caía la lámpara de la sala, como un efecto poltergeist a lo bestia. Y una casa vieja y grande tiene siempre ratones...al principio se asusta uno, oyendo extrañas carreras bajo las tablas del suelo, luego aprendes a cazarlos....y por fin los adultos toman la determinación de echar veneno por todas partes.

Bueno, mis padres invitaron a cenar a unos señores de postín, nos pusimos guapísimos, todo taaan elegante....y, de pronto, atravesó el comedor un ratón absolutamente borracho de veneno...se tambaleaba, pero seguía adelante, movía la cabecita como un beodo y hacía unos movimientos como de acordeón sin fuelle.....Creo que nunca he entendido como entonces lo que es "oir el silencio".

Todo el mundo se quedó paralizado...excepto mi padre. Mi padre se levantó raudo de la mesa, cogió al ratón por la cola y....lo lanzó por la ventana.
Luego volvió a sentarse y recuerdo que todo el mundo hizo como si nada hubiese pasado.

(Os habreis dado cuenta de que en mi familia a la mínima provocación lanzamos cosas por la ventana, verdad?)

Pues ahí se quedó el ratón, en la escalera de la casa hasta que ya fue sólo un esqueleto...

(Con el tiempo hicimos lanzamiento de condón inflado cuando mi madre decidió que ya éramos mayores para regalarnos unas cajas, y lanzamiento de globos de agua...qué curioso, desde arriba es diverídísimo y ,desde abajo, no)

4 comentarios:

duende dijo...

Yo recuerdo un ratón extraño que había en casa de mis padres. El tio nos tuvo de safarí 1 año hasta que lo pilló mi padre de un pisotón por el rabo. El asunto es que no comía "comida" ni veneno claro, solo comía periodicos y papel (eso de me comió los deberes el ratón, en mi caso casí colaba) así que no había forma de pillarlo!!

Por cierto... Como va tu catarrito???? jijijij

Marisoni dijo...

Así que tu padre también cultivaba el lanzamiento tipo vaquero con lazo en un rodeo, sólo que en la modalidad de ratón... chica, ya me estoy mosqueando, menudos genes, cualquiera te lleva la contraria, menos mal que la ventana de tu despacho está casi a ras del suelo, jajajajajaaa.....

Mafalda dijo...

¡Anda que menuda pandilla que formamos! La Marisoni para la carrera militar con su palma colocada al estilo "escopeta nacional", tú con aptitudes genéticas "congénitas" en lanzamiento de toda suerte de seres vivientes por las ventanas de cualquier tipo de altura y la duende solapando su vangancia con ratones comedores de libretas primorosas repletitas de deberes caligrafiados al milímetro... ¡Y nos quejamos del alumnado con semejante tropel de profesorado!
Claro que os falta saber qué hacía yo. Pero mejor os lo cuento en otra ocasión en que Veva no esté tan inspirada y convaleciente.

Arkangel dijo...

Ummm, colocón a base de veneno de ratón... ¡Ese me falta!

Casi que lo vamos a dejar.

En mi casa nunca hemos tenido invitados de postín, pero ratones sí. Y también historias con ratones, claro... Los frigoríficos y los ratones hacen buenas historias...