17 febrero, 2006

El Ansia



He ido como todos los días a caminar por el paseo marítimo y el puerto. He sido la única, no me he cruzado con nadie en dos horas. La verdad, el día no animaba a pasear, menudo temporal.

He salido porque me he propuesto hacerlo todos los días, llueva o haga sol. También porque mi casa estaba muy silenciosa, la niña con su padre, la perrita durmiendo en el sofá después de su paseo, el estallido de la lluvia en los cristales. No se, sentía como un ansia, un vacío, que no sabía si eran ganas de dulce, de un cigarrillo o de un abrazo. Como las tres cosas me están vedadas, opté por que me abofetease el viento.

Me encanta cuando el mar está así, encrespado y verde, todo revuelto. Llovía a cántaros, tronó un par de veces. Las gaviotas estaban posadas en la hierba, los barcos amarrados. El viento a ratos me empujaba para que caminase ligera y a ratos me frenaba, el cabroncete quería que me diese la vuelta.

Tanto como me aburre la playa, me divierten los puertos. Me gusta este tan pequeño de Sada, pero también me encantan los puertos grandes, llenos de barcos descargando, de contenedores gigantescos y coloridos, de ruidos, de trajín, de olores. Hoy dejó de llover por un momento cuando pasaba por la zona de embarcaciones de recreo. El cielo seguía casi negro, el mar verde oscuro, la luz rasante iluminaba como un foco dorado los veleros amarrados y el viento hacía chocar los palos disfrutando de una enorme marimba.

Al otro lado del puerto, en el otro extremo, la zona de descarga, los barcos pesqueros y la lonja. Me encanta el olor a brea, a pescado, los colores de los barcos, ver a los hombres desenredando las redes, los montones de hielo que se entreven en las bodegas, las cajas apiladas en la lonja, los misteriosos carteles de "prohibido el paso"...Adoro las palabras: nasa, maroma, noray, cabo, estacha....

Este invierno hay, atracado en el puerto, un barco especial. Es de unos chicos ingleses que recorren el mundo así. Tienen un niño, una bici con asientito infantil, melenas, un barco con palos, banderas desgastadas y ropa tendida entre dos cuerdas. Parece un barco pirata y ,desde luego, conoció tiempos mejores. Mi hija, que no se sube a un barco ni por una apuesta y que piensa que Marina dÓr es el mejor sitio para irse de vacaciones (en casa de herrero....) dice que los ingleses del barco son pobres. Yo no lo había pensado, yo solo había visto que son libres...

Justo cuando se acaba el puerto, al final del dique, han estado dejando unos inmensos tubos durante las últimas semanas. Ha sido muy divertido ver como atravesaban el pueblo los trailers cargados con semejantes trastos. Los han ido dejando al borde del mar, esperando al barco que venía a recogerlos. Son las distintas secciones de unas cuantas torres eólicas. Ayer llego el barco y hoy, con todo este viento, han empezado a preparar los enganches para elevar los tubos con la grúa hasta el barco. A Suecia van, me han dicho, no se, la tripulación es oriental.

Bueno, he mirado un rato y luego he llegado a casa. Me he duchado, he escrito esto.... Sólo se oye un reloj y el ventilador del PC. Sigo teniendo ganas no se de qué.....Seguramente es la regla.

9 comentarios:

pedazodecaos dijo...

Veo que tu tambien vives en galicia, en dias como el de hoy me encantaba ir al muelle y ver llegar los pesqueros... ahora el mar me queda a trasmano. Tengo ansia de mar...

Veva dijo...

Pues cuando quieras...ya sabes, esta es tu casa, Pedacito.

Merche dijo...

Bonita manera de ponernos los dientes largos a quienes no tenemos mar y puertos, escasamente los de montaña... Dibujas las cosas que parece que las estemos viviendo, de todos modos. Algo es algo. A disfrutar de todo eso.

Besos :)

Anónimo dijo...

No sé si puedes sentir mi abrazo.

duende dijo...

............ esmurumuassscccc??

Veva dijo...

Duende, será sin lengua, no?

Anónimo dijo...

SIEMPRE TUS COMENTARIOS ME DAN UNA SANA ENVIDIA... YO TAMBIEN ULTIMAMENTE SIENTO ANSIAS DE UN MONTON DE COSAS... Y ESO QUE NO TENGO REGLA... QUE SERA?..."UN-AMIGO-QUE-TE-QUIERE-MUCHO"

Dolores Muscaria dijo...

Me muero de envidia... Yo también soy profe, pero de tecnología. Y a mi jamás me han permitido acabar la clase al sonido del timbre. Es mas, ni siquiera he podido pedirlo, pues al berrido del timbre sigue otro mayor, los niños se levantan y salen disparaos, y problema tuyo si no te quitas de enmedio: igual te arrollan.
Claro que he estado siempre trabajando en la ESO, y ya se sabe el coeficiente medio.

Veva dijo...

Si, Dolores, deberían darnos un plus de peligrosidad...