15 febrero, 2006

Libros: Los Más Queridos

Toda mi vida me han rodeado los libros. Primero los de mi padre, luego los míos. Montañas y montañas de papel me han divertido, me han aburrido, me han hecho reir o llorar, me han emocionado o me han acompañado. Sería muy difícil escoger los que más me han gustado.

En cambio, no tengo dudas sobre cuáles son los más queridos, los especialísimos. En cabeza, la colección del Doctor Dolittle (Hugh Lofting) con su encuadernación naranja y mi torpe firma en la primera hoja: "Veva Blanca Cabo".Corría 1969 y yo tenía 6 años, estaba enferma y mi madre me trajo el primer libro de mi vida, en algunos sentidos, mi primer amigo.

El médico gordito y bondadoso que habla con los animales porque se toma la molestia de escucharlos nada tiene que ver con la vulgaridad de las adaptaciones al cine más recientes. Personajes como el loro Polinesia, el perro Jim, el Tira-empuja (un antílope con dos cabezas, muy práctico cuando tienes que pensar y dormir a la vez) y otros muchos son inolvidables. Con ellos visité lugares magníficos en África, islas que son movidas por ballenas, hice viajes dentro de un enorme caracol marino.....y regresé al pueblecito de Puddleby de la Marisma. Un médico con la oreja metida en un acuario para aprender el lenguaje de las almejas o una tribu donde los jarabes impregnan el dorso de los sellos de correos ...por qué no?

Recuperé los libros del rechonchete doctor a la muerte de mi padre, se los había llevado él. Con mi otro mejor amigo tuve menos suerte, hasta hace unos años no conseguí reunir la colección del Principe Valiente ( Harold R. Foster). Cuando yo tenía unos 9 años mis padres visitaban con frecuencia a unos amigos que tenían dos hijos. Aquellos niños eran pedantes y se metían los dedos en la nariz (puaj), pero tenían la colección del Principe Valiente, así que mientras ellos veían la tele yo leía...

Qué es para mi esa saga? Cómo explicarlo...Con Val, Lancelot, Aleta, los caballeros de la tabla Redonda, los malos más viles y otros muchos personajes yo aprendí el sentido del honor (que suena anticuado, si), el fair play, la importancia de los principios y de los compromisos. También descubrí que nunca se está sólo cuando se tienen amigos y que ser una persona seria no es tener cara de vinagre.

Todavía disfruto con las ilustraciones del Doctor Dolittle, que son del propio autor y, desde que nos hemos reencontrado, todos los años leo otra vez de cabo a rabo mis tomos del Príncipe Valiente. Pero ultimamente he hecho un descubrimiento; Mi hija se empeñó en que empezase a leer las Crónicas de Narnia (C.S. Lewis) y a ello me puse. ¡Y me volvió a pasar después de 30 años! Me encontré con preciosas y expresivas ilustraciones de Pauline Baynes a las que no les falta detalle (si en el texto dice que un personaje estaba lavando ropa, la ilustración lo representa con espuma en los brazos, no como en esos libros en que el ilustrador no ha leído ni un capítulo) y, sobre todo, me encontré con una historia cargada de emoción, misterio e ironía hacia el mundo adulto.

Me están encantando estas crónicas, por fin un libro que respeta el cerebro de los niños. Qué alegría conservar dentro un pedacito de infancia.

(Al primero que me llame Veva Blanca le hincho un ojo, aviso)

7 comentarios:

Mafalda dijo...

Mú güeno este post. Te lo comento mañana, "toi molía" literal y físicamente, no pueo con el zueño. Endizcúlpeme uzté.
Ciao, Veva Cabo

dulcecantar dijo...

Ojalá comentes más y más libros.

Anónimo dijo...

QUERIDA VEVA BLANCA, (TENGO ANTEOJOS PARA QUE NO ME PINCHES LOS OJOS)TE RECOMIENDO LA PELI DE LAS CRONICAS DE NARNIA, ESTA BUENISIMA, ESPERO QUE TE ENTUSIASME TANTO COMO EL LIBRO. TE MANDO UN GRAN BESO... UN AMIGO QUE TE QUIERE MUCHO...

Mafalda dijo...

Pues no deja de ser un problema esto de los libros. Verás: si leo los que recomiendas, dejo los que ya tengo en la lista para... ; y si primero leo los de la lista, los que tú recomiendas pasarán a ser los de la lista para...
¡qué dilema!
También podemos hacer una lista solidaria, un libro de aquí y otro de la lista para.
Regalé esta navidad un libro de Las crónicas de Narnia. Ví la peli.
No me entusiamó, creo que podrían haberla hecho bastante mejor. Claro que también me había hecho muchas espectativas con ella y ya se sabe, despuès no es todo que una esperaba.
Probaremos con los libros,ya me habían hablado de ellos y creo que son estupendos. Tú lo corroboras, por lo tanto no hay disculpa posible.
Ah! Creo que te voy a recomendar uno que está incluído en literatura juvenil y creo que tiene "lectura sobrada" para los adultos: "El abrigo amarillo" de María Gripe. Vale la pena de verdad.

duende dijo...

Las cronicas son muy buenas, las estoy leyendo y demuestra sobre todo que los niños no son tontos.
Yo era de "El Jabato", pero es igual, aquellas sagas en blanco y negro eran una enorme ventana a la aventura

Veva dijo...

"Amigo-que-me-quiere-mucho": no seas bruto, he dicho que "hincho", no que "pincho" un ojo!

Anónimo dijo...

"PINCHO" O "HINCHO", IGUAL TE QUIERO MUCHO. "Y-NO-SOY NINGUN-BRUTO". HASTA EL PROXIMO COMENTARIO... QUERIDA AMIGA