05 febrero, 2006

Segunda Generación

Como sabeis, la Teoría Sintética reúne mutaciones azarosas y adaptación al medio para explicar la evolución de las especies. Las características genéticas que benefician la adaptación al medio de un organismo le permiten sobrevivir y, por lo tanto, tener la oportunidad de reproducirse y perpetuar sus genes.

La cosa se complica cuando el medio al que los seres necesitan adaptarse es humano. Cuando es el ser humano quien decide qué organismos sobreviven y cuáles no, aparecen vacas que dan mucha más leche pero que por eso mismo sufren con mayor frecuencia mastitis que han de ser tratadas con antibióticos que acaban pasando a la leche (leo que incluso se detectan en las llamadas "leches ecológicas").

No estoy hablando de los famosos y denostados "transgénicos", sino de esa selección que agricultores, ganaderos y criadores llevan haciendo desde el Neolítico. Uno de los animales en que mejor se aprecia esta intervención humana es el perro, ese lobo remodelado que nos acompaña desde hace milenios. Seleccionando camadas llegamos hasta las razas actuales: que lo queremos de bolsillo, que no suelte pelo y con grandes ojos tiernos, ahí tenemos el chihuahua; Que nos gustan los metros y metros de pieles sedosas, un Shar Pei; Si necesitamos algo manejable que avise a los mineros de las fugas de grisú y sea más resistente que un canario (aunque menos que un niño, que también se usaron para eso en el siglo XIX), pues fabricamos el Yorkshire.

Claro que, a cambio, el chihuahua tiene partos difíciles u muchas infecciones oculares, el Shar Pei necesita tener muy limpios todos esos pliegues, para no generar hongos ni eccemas y los Yorkshire son perros tan pequeños y delicados que hay que ponerles abriguitos en invierno para evitar pulmonías.

Si en vuestra infinita paciencia habeis llegado hasta aquí estareis pensando que hoy me ha tocado post ecológico. Y es verdad. Pero la defensa ecológica empieza por la propia especie. También los seres humanos nos hemos transformado a nosotros mismos. Hoy somos menos velludos que en el Paleolítico, nuestros dedos son con más frecuencia largos que cortos (aunque el primero es el carácter recesivo) y somos más altos.

Muchas de las transformaciones que hemos favorecido en otros seres y en nosotros mismos han tenido motivos meramente estéticos. Los humanos somos adoradores de la belleza aunque ésta se ajuste a cánones diversos para las distintas épocas.

Ayer vi un reportaje televisivo sobre anorexia y bulimia. Quienes nos dedicamos a trabajar con adolescentes conocemos el tema: Más chicas, pero también chicos, con baja autoestima y niveles de autoexigencia hipertrofiados que manifiestan su descontento consigo mismos adaptándose a los criterios estéticos que nos asaltan por doquier. Como decía una chavalina en el reportaje: "No soy lista, ni interesante, ni nada.....pero puedo estar delgada, puedo dejar de comer". La presión de una sociedad que sólo valora el éxito rápido y desprecia a los "no adaptados" genera enfermedades mentales como estas en aquellos sujetos predispuestos genéticamente.

Lo que me impresionó más fue la referencia a "anoréxicas de segunda generación"; Esta expresión se refiere a las niñas hijas de madres anoréxicas, obsesionadas con la dieta o que rechazan patológicamente el envejecimiento. Hay niñas hijas de estas mujeres que ya son anoréxicas a los 8 años. Hace un par de siglos, cuando los modelos de belleza femenina eran más exuberantes, la mayor parte de las mujeres predispuestas a la anorexia se hubiesen quedado "para vestir santos" y su oportunidad de reproducirse y transmitir esta tendencia hubiese sido ínfima.

Si las cosas no cambian mucho y rápido, veremos una tercera generación. Me pregunto qué aspecto tendrá la humanidad dentro de 200 años. A lo mejor los tradicionales extraterrestres de cabezones grandes, dos metros de estatura y cuerpos filiformes no venían de Alfa Centauri, sino de nuestro futuro.....

6 comentarios:

dulcecantar dijo...

Anoréxicas herederas por un lado y juventud inflada por legiones de gusanitos, chetos... por otro. Desde luego hay que tender al "aurea mediocritas" o revienta cualquier generación.

Mafalda dijo...

No aceptarse a uno mismo es lo que nos acarrea más problemas. Que una jovencita con montones de dudas sobre cómo será, cuándo dejarán de salirle esos granos espantosos, cuándo podrá ponerse esos pantalones que le gustan tanto, cuándo ligará como fulanita que tiene un tipazo, para cuando el éxito que tienen las actrices del momento, las cantantes, las modelos... Todo ello bombardeado por los medios audiovisuales, publicidad, revistas, videoclips.
Quizás fuimos afortunadas haber nacido antes, cuando la presión no era demoledora. ¿Habríamos salido airosas de haber nacido hace 15 años o habríamos sucumbido? ¡Son momentos tan delicados y confusos los de la adolescencia! Puede que algo podamos hacer para que no se extienda como una epidemia.

Allan Psicobyte dijo...

Muy bueno el post ¡Que bloguera más polivalente!

He empezado a leerlo en mi agregador y he tenido que mirar en la barra para asegurarme de que te estaba leyendo a tí, y no al Paleofreak o a Biomaxi...

(Y cuando has llegado a los perros pensé que me ibas a "pisar" un post que tengo en edición. ¿Sabes que hay un proyecto para cruzar perros de raza con "chuchos" para darles a los primeros varación genética antes de que acaben jodidos del todo?)

Me gusta mucho como has llevado el tema, pasito a pasito y desgranando poco a poco.

El tema de la anorexia me provoca entre miedo y cabreo (te recomiendo que les des un vistazo a los comentarios de este post de La Rubia, es espeluznate).

Personalmente, creo que la heredabilidad de la anorexia puede ser más fruto del entorno familiar que de los genes (no creo que el gen para "quedarse con hambre" tenga un fitness muy alto...) pero, al menos nos queda la esperanza de que esta moda no dure demasiado, para que no llegue a afectar demasiado a la piscina genética de la especie...

Además, una mala alimentación disminuye drásticamente las posibilidades de tener un embarazo y un parto exitosos.

Es sólo una opinión personal, pero creo que las desventajas en supervivencia y posiblidad de reproducirse conpensan con creces la posible ventaja a la hora de encontrar pareja...

¿Te he dicho ya que me ha gustado mucho este post?

Veva dijo...

Tengo las egorías que me rebotan por tol cerebro!!!!!!!!!!! Gracias, Allan

duende dijo...

Como ya han dicho de todo y tienes el ego donde se merece, yo solo tengo que decir.... YO LA CONOZCO!!!! Y es así en su estado natural, sin aditivos.

Veva dijo...

Sigue, sigue, Duende, tu no te preocupes por ponerme colorada que en mi modestia adooooooooooro las egorías!