24 febrero, 2006

Tener y no Tener

E. Hopper: Hotel Room

Un título precioso y Bogart y Bacall estaban estupendos, verdad? Memorable ese diálogo que siempre citamos mal:

El- ¿Por qué has hecho eso?. Ella- Sólo quería saber si me iba a gustar. El- ¿Y te ha gustado?. Ella- No lo he decidido aún. El- ¿Y eso?. Ella- Ya sabes que conmigo no tienes que actuar, Steve. No tienes que decir nada y tampoco tienes que hacer nada. Nada en absoluto. O quizá basta con que silbes. Porque sabes silbar, ¿No es cierto, Steve?. Tan sólo tienes que juntar los labios... y soplar.

A lo que iba: El título de la peli me viene de perlas para lo que quiero contar. Como estoy sufriendo una metamorfosis en que soy crisálida pero también entomóloga observadora, trato de saber en qué me voy a convertir cuando todo esto acabe o desemboque en algo. Así que he pensado en hacer una lista de lo que tengo y lo que no tengo, de las cosas que aún no he hecho y de las que nunca haré.

No voy a conducir nunca; No sólo porque si hasta ahora he sobrevivido sin hacerlo podré seguir así. No es por eso: me aterra, no quiero, no puedo, me sudan las manos de pensarlo. No me da la gana de pasarlo tan mal. Prefiero apuntarme a todas las iniciativas que defiendan transportes colectivos adecuados al tercer milenio.

Un día, viajaré durante al menos un mes en barco. Aprenderé a no estorbar y a ser útil en un pequeño espacio; A cambio ofrezco silencio y risa al viento.

No voy a poder tener la casita en el campo que siempre quise. No podré cuidar mi jardín; Me gustaría muchísimo y sería parte de la paz y el aislamiento perfecto que busco. Es imposible teniendo una hija adolescente y sin tener coche.

Tengo un trabajo absorbente y fascinante. Disfruto haciéndolo, hasta los momentos difíciles son descargas de adrenalina que me arrebatan. A veces me admiro: Tal como se distribuyen los papeles, la Orientadora es el poli bueno y yo el poli malo, pero los alumnos me saludan desde lejos cuando me ven pasar a toda mecha por el paseo y vienen a contarme sus cositas en el recreo....he tenido algún momentillo desagradable con papás nerviosos, pero en general, me gusta hablar con ellos y creo que mis compañeros están cómodos con lo que hago. Eso si, por Dios, no aprenderé jamás a hacer horarios y calendarios!!!

Qué más? Bueno, me resulta difícil comunicarme ahora. Hace unos meses que prefiero no hablar de mi misma más que aquí, cuando puedo meditar y hablar de lo que quiero. Eludo las preguntas, no quedo con ningún amigo, escapo cuando alguién dice "y tu qué tal"...Es sólo un momento, disculpadme. Hoy fui a comer la laconada de carnaval con 3 compañeras, mañana cenaré con otras amigas.....trato de no perder a mis amigos por el camino, pero este encierro mío es una peregrinación....tened paciencia.

Más cosas: Algún día, cuando mi hija sea mayor, me iré. No quiero terminar aquí mi vida profesional, necesito otros retos. Ya veremos.

Y estoy disfrutando tremendamente de contaros mis paseos, es como vivir dos veces. Un día voy a llevar la cámara a las clases de gimnasia en el agua y os vais a escojonar con el pato mareado que soy.....Hacer, por fin, deporte me está encantando y me río mucho. Recuerdo siempre a un amigo con el que fuí muy dura que me decía: "los problemas se disuelven en el agua". Tenía razón. O no, pero haces unas risas cuando llevas aletas, un rodillo entre los muslos y unas manoplas con cuernitos en las manos.....como una ortodoncia pero integral, vamos.

Osea, que no os preocupeis. Ya sacaré los cuernitos al sol.


7 comentarios:

dulcecantar dijo...

Recolocar o no recolocar cada idea, emoción ,resignación y anhelo.Si, como entomóloga, sólo observas, seguro que llegará a buen puerto.

Y sí que algunos habéis contribuido mucho a mejorar el ambiente en el trabajo.

Veva dijo...

muacs, dulcita

Mafalda dijo...

¡Somos tantas veces crisálidas mundanas...! La diferencia está en que pocos se dan cuenta, como tú. Se suele disimular bajo otros aspectos y muchos optan por hacer lo que la mayoría: ocultar lo que sienten y viven e imitar modos ajenos, aunque no convenzan.
Me gusta ese buscar tuyo, a pesar de que le falte algo de alegría espontánea. No cabe duda, es un acto de valentía.
Trabajo-terapia, en la ensañanza actual...¡Una proeza mayúscula! Sí, estoy de acuerdo con dulcita. Pero añadiría que "todos" podríamos mejorar esas condiciones de trabajo.
¿Sabes...? Me gustaría mucho abrazarte, con un abrazo grande grande y sosegado. Que te llegue, es mi deseo.

Veva dijo...

Precioso, Mafalda. Gracias

Dolores Muscaria dijo...

Yo he pasado por algo parecido, igual es por culpa de este trabajo tan "embrutecedor" que tenemos. Pero tras unos meses de retiro voluntario en mi zulo madrileño, he renacido de mis cenizas.
El camino hacia la libertad está plagado de obstáculos, y exige un esfuerzo satánico. Sentarse frente a los miedos, los traumas, las frustaciones, los complejos, las culpas...llamarlos por su nombre y analizarlos desde todos los puntos de vista posibles es un proceso doloroso, exigente, que requiere mucha honestidad y esfuezo. Al final, la libertad es un camino solitario.
Pero creo que merece la pena. A mi me ha costado un distanciamiento voluntario de toda mi gente, aterrizar en una ciudad desconocida y helada, encararme con nuevos problemas en el trabajo y pasar muchas horas paseando conmigo misma. Pero ahora que está acabado, o momentaneamente acabado, te aseguro que ha valido la pena. Soy más libre, y con ello mucho más feliz.
Creo que me he liado un poco, como siempre... cuando quieras hablamos con calma sobre esto!

Veva dijo...

Hala, Dolores, vas y me cuentas el final de la peli......jejejejejej seguro que la búsqueda acaba y hay un fundido en negro con los dos protas besándose...

Besitos

duende dijo...

..... yo se esperar ;)