17 mayo, 2006

Hay un rayo de Esperanza



Pues señor, (que era como empezaban los cuentos que me contaban de niña) había una vez una Veva que no salía apenas de casa ( que no creais, ya estoy empezando a superar la agorafobia) pero a la que le pasaban cosas que contaba.

Total, que como una profesionalmente es Jefa de Estudios, que es algo así como chica para todo, parachoques del Jefe y menos lucida que la vice (Hay que ver qué bien da en las fotos la Marisoni), pues me tocan, en la práctica, las relaciones con la Benemérita y los juzgados.


Y como además coinciden estas tareas mías con mis principios y mi vocación, pues lo paso la mar de bien. Que a veces tengo un pelín de miedo (eso que dice mi madre: hija, estás segura?, porque se lo cuento, que es mi gran suerte)y si, estoy segura aunque acojonada.

Total, que allá nos fuimos una amiga a la que aprecio muchísimo y yo a una villa preciosa de aquí cerca, en pleno día de mercado, porque la habían citado. Es mi amiga pero también es una de "mis profes". Es una chica perfectamente capaz e independiente, pero cualquier circunstancia (en este caso reiterada durante años) en que se produzca un acoso mina al más machote. Hace unos meses fuimos las dos a poner una denuncia a la guardia civil.

Las leyes han cambiado: en la primera ocasión en que la acompañé a la Benemérita nos explicaron, cabreados e impotentes, que la ley decía que sólo se te puede proteger de quien te agrede.

Un año después las cosas habían cambiado; Pudimos poner la denuncia, nos atendieron con cortesia y eficacia.

Ahora por fin nos han citado para reafirmarnos o no en nuestra denuncia (utilizo el plural porque me siento involucrada, legalmente yo sólo soy un testigo):

Y nos encontramos con una funcionaria que nos pide que no omitamos el menor detalle, que nos comprende y nos dice que no lo tomemos a coña, que esto es serísimo; Consulta con sus compañeros, se queda sin tomar el café, le enseña a "Su Señoría" (una jueza a la q conozco) lo que hemos ido construyendo como declaración y la Jueza nos interroga, pide que añadamos cosas, sugiere qué hemos de pedir en la orden de alejamiento....

Estuvimos casi dos horas relatando lo que sabíamos. Nos trataron con cortesía, pero además con exquisito cariño (qué guapo, el chico ese que entró por el medio y tenia cuarentaytantos y no llevaba anillo en el dedo y fue tan amable y.....joer, Veva, frena!)

Después lo hablábamos las dos.....antes había que demostrar que no eras tu la culpable por llevar la fada demasiado corta...

El mundo está cambiando y por fin se nos reconocen ciertos derechos. Y si no, los reclamamos. Y si alguien que me lea necesita una experta en relaciones con la Benemérita o consejo legal.....aquí estoy (si el italiano consiguió el telef, vosotros también)

A mandar. Venceremos.


PD: (Ah, como en esas casi dos horas hicimos amistad descubrimos que a mi amiga se le pegan los locos, a mi los que tienen madres-que-hacen-las-croquetas-de-puta-madre y a la funcionaria los sindromes de Down)

PDD: No creais que la PD está motivada por un afán estadístico, ni nada.

6 comentarios:

Mafalda dijo...

Pues sí, al fin hay rayos de esperanza y tiene que haber muchos más.
No estaba al tanto de todos los detalles, pero sí del tiempo y la minuciosidad de las declaraciones. Me ha gustado la forma y, por lo que dices, la consideración, cortesía y seriedad del proceso iniciado. ¡Bien!
A propòsito, habrá que hacer una pronta visita a esa preciosa villa (que tiene un guaperas de cuarentaytantos sin anillo) aprovechando que es la residencia habitual de muchos colegas y donde tienes un amigo con un comercio, ¿no? Jajajaja. ¿Qué? ¿Cuándo nos animamos? ¿Hace una cenita o prefieres sesión vermú para dejarse ver y comida? De no visualizar al guaperas por las rues, puede que esté de guardia y ya si eso nos damos un garbeo por la ofi correespondiente contando que nos atracaron o algo así. Digo yo que si hay coj... para lo otro, también los tendrás para esto, ¿o no?

Marisoni dijo...

Vale, suscribo lo dicho por Mafalda: encantada de comprobar que las cosas están cambiando, que la justicia empieza a ser de verdad justa para todos/todas, y voy pensando en fecha para cenar en esa preciosa villa, previo paso por la calle de los vinos para ver/ser vistas y echarun buen vistazo al paisanaje. Y de paso la Duende lo inmortaliza, ya que dice la jefa que doy tan bien en las fotos (hija, me miras con muy buenos ojos, está claro).
Ah, y me chiiiiiiifla la ilustración de hoy.

Veva dijo...

ya sabía que te iba a gustar la ilustración. A mi me hizo gracia ver donde pasa el resto del tiempo el león cuando no está en Narnia.

Dolores Muscaria dijo...

Qué caña! Tenemos telepatía blogosferosa, porque mi penúltima entrada, como habrás visto, se llama "Quememos el sujetador" :p
Pero no se si en realidad las cosas están cambiando tanto, la verdad. Tal vez en las formas, pero en el fondo...La liberación femenina ha llegado a algunas, que no todas, por lo menos de las que yo conozco. Pero los hombres aún no se han enterado de que una mujercita como sus mamás, dispuesta a deslomarse por ellos en la casa, ya no se lleva.
En fin...

Eska dijo...

Pues tengo amigos que aun piensan que las mujeres, donde mejor están es en casa.
Aish, vergüenza les tendría que dar.

dulcecantar dijo...

Enhorabuena por tu valor, pero, cuando uno se encuentra con una situación así, no queda otra que ayudar.
Siempre se lo digo a los chavales: que es un problema global y no de unos pocos tarados. Mientras, me gustaría que los medios de información, en un acuerdo tácito, apenas anunciaran terribles sucesos, para que no se extienda el virus.