24 noviembre, 2006

Declaración de Amor



Mientras atendía a los padres de un alumno, el Jefe ha recibido a un señor, abuelo de un alumno de 2º ESO, muy preocupado; El Dire le ha tranquilizado, su nieto no tiene problemas porque de haberlos la Jefa de Estudios se lo hubiera comunicado a él. Pero el abuelo seguía inquieto y quería hablar conmigo. Así que le ha dicho que volviese en una hora, que yo hablaría con él.

Cuando ha llegado este señor, puntual como un clavo, me he encontrado con un abuelo-abuelo, no uno de esos chavales de la tercera edad; Es un viejecito tembloroso al que al principio me ha costado entender porque estaba preocupadísimo, asustado y se había dejado los dientes en casa. Ha entrado en el despacho disculpándose por molestar, pero dispuesto a no moverse hasta obtener una respuesta.

Resulta que este señor ha visto en la tele que los chicos jóvenes se drogan con porros y con unas pastillas. Sabe también que la policia, periódicamente, se acerca a los institutos de secundaria; Este abuelo viene a saber si su chico hace cosas de esas, si su pequeño está en peligro sin él saberlo. Su nieto siempre ha sido un buen niño, pero hay edades muy delicadas. Se le empañan los ojos, le tiembla la voz de miedo.

Le tranquilizo: su nieto, que es un niño de 13 años, es un poco trasto, algo vago, pero un buen chico, muy risueño, muy saludable. El año pasado dió algo de guerra, pero hace unos días él mismo me dijo "Jefa, este año ya no me mandan a tu despacho". Le explico que la policia custodia los institutos para proteger a los niños, para que nadie con malas intenciones se les acerque. Que si cualquier cosa pasa, yo le aviso a él personalmente. No recuerda muy bien su teléfono, pero está casi seguro de que es el segundo que me ha dado.

Nos despedimos cordialmente, ahora el abuelito está tranquilo...pero cuando ya se va, discúlpandose por haber ocupado mi tiempo, se lleva una mano al corazón y me dice: "Señora, me ha dado usted una satisfacción".

Este abuelo ha venido, sin que lo sepa su familia (y como se enteren, seguro que le cae una bronca), dispuesto a enfrentar una posibilidad que le aterraba; No ha cejado, con dignidad, hasta hablar con quien tenía que hablar, aunque fuese una señora que sabe mucho y que manda más que un ministro (jeje, soy yo!). Quería datos fiables, aunque fuesen terribles.

Un abuelito desdentado y tembloroso me ha regalado uno de mis mejores momentos profesionales. He presenciado la valentía, porque bien sabía él que podríamos haberle dicho que esa información se la damos sólo a los padres,y el coraje, porque deseando que algo no fuese cierto quería saber la verdad. He visto, sobre todo, el Amor de Verdad. El amor que se enfrenta a todo, que protege y se da sin pedir nada a cambio. Hoy me han dado a mi una lección.

Pienso ahora que la literatura se ha encarnado. Este abuelo no tiene nada que envidiar al de "La sonrisa Etrusca", de José Luís Sampedro.

Me pagan por mi trabajo. Algunas veces creo que debería pagar yo por la posibilidad de seguir avanzando en mi educación y vivir experiencias inolvidables.

15 comentarios:

Javier dijo...

¿Qué es el "alma"?. Pues eso... lo que le ha hablado al abuelo, porque estoy seguro de que en ello tú has puesto... todo tu alma.

Gracias por compartirlo.

Veva dijo...

Y gracias a ti, javier, por leerlo.

fanshawe dijo...

Joder, Veva, que historia preciosa que me acabas de regalar... un beso enorme, que te lo has ganado

Veva dijo...

Lo que hago yo por camelar a un chico clavadito a Sandokan......

trugaredd dijo...

En una clase de la semana que acaba de terminar un estudiante me preguntó (no sé con qué intención, ni cómo acertó a formular la pregunta... hablo de 4º de ESo) ¿qué te ha aportado a tí personalmente -me dice- ser profesor de "vida moral"? Mi primera intención es ver detrás el cachondeíto, pero pienso rápido que es una buena oportunidad para decir algo que tiene que ver con tu última frase: Si no fuera por vosotras/os yo seguiría emperrado en mis caprichos y errores (que aún los tengo) pero me habéis obligado a mejorar ¡cómo si no..!

Quizás no sea tanta suerte tener dinero y retirarte...

Veva dijo...

Truggi: lo único chungo de esta profesión (caso de dedicarse a ella por vocación) es que no se reconozca socialmente. Todo lo demás es intenso, retador y estupendo. Solo los profes que no se queman son adultos jóvenes, en perpetua conexión con la juventud y con el aprendizaje

Anónimo dijo...

Preciosos momentos estos que has vivido con ese maravilloso abuelo, Veva. Pero más precioso es, después de haberlos sentido, que hagas la reflexión (no podía ser de otra manera siendo tú) para transmitir lo que te ha enseñado, lo que te ha comunicado y lo que nos queda por aprender del AMOR de la gente que realmente sabe amar, como este señor.
La descripción como una foto te ha quedado, qué digo como una foto, me ha parecido estarlo viendo en un video... Casi puedo asegurar que tú, con toda la empatía del mundo junta, llegaste casi a temblar como el abuelo.
Gracias. Levanta el ánimo a los que nos dedicamos al mundo adolescente.
Besotes varios.

Veva dijo...

Es estupendo que te felicite una maestra, Mafalda. Lo que se lo he aprendido, también, de ti.

Anónimo dijo...

lástima que galicia me pille un poco a desmano, que ya te mandaba yo mis retoños pa que los educaras (cuando los tenga, claro)
vete pensando poner un campamento de verano...
besos

malcolm abogadorrr

La Lol dijo...

Menudo lagrimón me se acaba de caer.
Qué bonic...
Muaks muaks

Veva dijo...

Lol, je, las ruvis sois unas sentimentales.

Malcom: si, hombre, cuando tengo vacas me dedico a añorar a los adolescentes!

Arkangel dijo...

Encantador, Veva. Me dejas con el corazón encogío.

x dijo...

Creo que con esta historia aprendemos todos.
Un besote.

dulcecantar dijo...

Afortunadamente la mayoría de nuestros chicos son buenos chicos. Y ahora que estamos de moda hasta mi madre me pregunta todos los días si a mí me pasan esas cosas. Así que es normal la preocupación de ese conmovedor abuelo.

De todas formas en una tertulia, harta ya de la conmiseración ajena, solté que ahora se echan las manos a la cabeza aquellos que a sus hijos- sí esos de a " ¿a mi hijo?"- adiestraban diciéndoles que los profesores no rascábamos bola.

María Irene dijo...

Veva: debiera de ser así en todos los trabajos, lo maravilloso de sentir la vida pasar y darte un beso. ME ENCANTÓ la anécdota. si algua vez venís por ARGENTINA, no digas eso de pagar para enseñar, aquí los docente, casi-casi trabajan gratis, pero gracias a Dios, Vevas hay tambien aquí,Que tengas FELIZ NAVIDAD.