22 diciembre, 2006

Retomando Gafitas

Hace años me operé los ojos; No fue una decisión estética, en realidad temía que, a la velocidad que me aumentaba la miopía, llegase a tener serios problemas o incluso a la ceguera, como gran parte de mi familia paterna. Así que dejé que me pusieran unos sujeta-párpados grimosillos (en la Naranja Mecánica vereis unos parecidísimos) y en 5 minutos todo resuelto: ya no necesitaba gafas de cristales reducidos.

Para diversión de mis amigas, descubrí que le resultaba repentinamente atractiva a un montón de gilipollas. Estaba acostumbrada a currarme los ligues y a que fuesen gente que sabía ver a través de mis cristalotes. Nunca había experimentado eso de que me mirasen a las tetas o a las piernas, los zíngaros veían los vidrios y ya no bajaban, los hombres interesantes primero hablaban conmigo. Fue toda una experiencia lo de ser visible para cromañones.

Hoy el oftalmólogo me ha dicho que, si quería, podía usar gafas cuando se me cansa la vista, para la tele, cuando es muy de lejos. Que si quiero, como no conduzco, no me las encargue. Pero he ido a hacérmelas y en una hora me las han dado. El mundo nocturno ha vuelto a ser definido y claro. Aquella manía que conservaba de empujarme el puente de la nariz hacia ariba tiene otra vez sentido.

Y cuando he llegado a casa me he mirado al espejo con cierto temor: una no nota el tiempo que pasa porque se ve día a día, pero...me miraría una extraña mucho mayor al volverme a ver con gafas?

Me las quito, me las pongo, miro la tele, la ventana, esta pantalla... me miro yo con y sin y sonrío alborozada: Yo soy esta, la de verdad, sin los fingimientos de años. Hay quien se disfraza poniéndose cosas, descubro entusiasmada que mi cara auténtica es esta, la que lleva algo que hace que mis ojos sean los de siempre, que mis labios parezcan más anchos y mi cara pierda ese aire de perrito sin dueño que no he sabido que acarreaba. Otra vez, aunque parezca niñería, descubro en mi rostro el de mi padre.

Es una tontería, ya lo se. Pero en este camino de retomarme, de no negarme, de entenderme a mi misma con cierta generosidad, decubro ahora que soy la misma, diez años más tarde.

He visto la ciudad de noche sin que se difuminasen las luces, me ha abrazado unas cuantas veces, espontáneamente, mi hijastra. He encontrado a grandes amigos comiendo a la hora de merendar, y me ha alegrado que nos viesen a la Troyana, a su hermana y a mi. La ciudad y ellos me han aceptado con lo que la Duende llama mi "look grunge-vieja loca"

Vaya, que he recuperado mis gafas y me siento feliz.

16 comentarios:

trugaredd dijo...

Hola Veva, gafitas (yo también, desde los quince y sin interrupción, especie de antifaz de superman de paisano, protector, oportunidad para un gesto... mis gafas, siempre otras y siempre las mismas, como nuestro cuerpo y nuestra conciencia) me suena tan bien lo que escribe, bien definido, persona madura reconciliada consigo misma, reconociendo el camino recorrido, la sabiduría alcanzada. Suena tan bien que pega una foto... pero si no, podemos imaginarte o recordarte, también quererte...

Un abrazo. Feliz Navidad (!?)

Veva dijo...

bueno, ya que la parroquia se me desmelena en ovaciones, pondré mañana una foto (Si la troyana accede a hacérmela, que está en epoca adolescente y a saber si le resulta humillante, vejatorio o algo). Por lo demás, felices lo que sean a todos, truggi.

Anónimo dijo...

mola llevar gafas! además, este año van a estar superdemoda asi que gran decisión la tuya
besos

duende dijo...

Jo y eso por???? me molas sin gafas :(

Marisoni dijo...

A mí me molas con y sin, da igual. Muy bueno eso de comer a la hora de la merienda... qué dura es la vida del Santa Claus con familia grande.
(Por cierto, la Troyana se está poniendo guapísima)
Felices Fiestas a todos.

dulcecantar dijo...

Admiro una y mil veces tu capacidad de VER tantas cosas en un simple acto, así que con las gafas esperaré cada día dar la vuelta al periódico y leer tus percepciones.

fmop dijo...

Todo es según el color del cristal con que se mira.

Anónimo dijo...

llevo unos cuantos años con lentillas pero nunca he dejado de usar las gafas en casa.
a mi novio le gusta más con ellas... así que supongo que es una tontería que los chicos ni nos miren cuando las llevamos, pero es la pura verdad.

Veva dijo...

felices fiestas a todos, guapos.

Anónimo dijo...

Pues si a los hombres no les gustan las gafas, que se vayan al cuerno!!!
¿Qué hay de las azafatas del Un, Dos, Tres? ¿Y de la Monroe miope? Pues anda que no estaban monas!!
Seguro que estás guapísima con las gafas Veva.
Feliz año y que SSMM les a todos traigan muchos regalitos.

fanshawe dijo...

Feliz entrada de año profe. Nos olemos prontito (gafotas :P)

Anónimo dijo...

Es que quien ha llevado gafas queda colgado, con mono de ellas.

La Lol Steiner dijo...

Pues yo tambien me he operado, y la verdad, me encontraba mas guapa con gafas.
Y si encima, con gafas eres mas feliz... Es Genial!!!
Bisous et bonne année, mes cheries!

Veva dijo...

jejeje, lo bueno de volver a ver bien es que te das cuenta de que todo el mundo se arrugaba mientras tu los veias difuminaos!
Muaaaaaaaaaaaaacsssssssss

-naan- dijo...

Desde que llevo gafas ya no me intentan invitar a alcohol los típicos pesados metemano de discoteca. Y al que se atreve a hablarme le advierto de que soy estudiante de matemáticas.

Es divertido llevar gafas. Yo me encuentro muy guapa en mi papel de intelectual asocial no interesada en los ligones pegajosos...

Veva dijo...

Hooola, Naan! Hacía siglos! Qué alegria verte!