23 marzo, 2007

Post Perdido

Me encanta levantarme muy temprano; Aunque luego me vuelva a la cama, disfruto muchísimo cuando a las 5:30 tomo un café, consulto mi correo, corrijo exámenes, leo un rato. Abro la ventana, es de noche aún, y escucho a los pajaritos despertarse y canturrear felices de estar vivos. Cuando el amanecer se insinúa, empieza a desgañitarse mi gallo de compañía.

Parte del placer es saberos a todos bien arropados y dormidos. Imagino vuestros sueños, vuestro abandono; El gusto que sentís, inconscientes de mi vigilia.Es como si pudiera veros: Unos abrazados, otros arrebujados en las mantas, algunos en el mayor despatarre.

Hace unos días ocurrió lo contrario. No me dormía, las horas pasaban, no descansaba. Me levanté 10 veces, leí, tome dos litros de agua, los meé...A las 4 de la madrugada sentí algo distinto, así que me puse a escribir un post.

Contaba que, por primera vez, era consciente de que ninguna persona en el mundo me sabía en vela. Decía lo abrumadora que era la certeza de saber que nadie pensaba en mi en ese momento, que para nadie existía.

Cuando os miro dormidos y extiendo mis alas sobre vosotros, soy la conciencia del mundo, guardo a los durmientes. Pero en ese momento, a las 4, dormíais vuestras propias vidas, estábais inconscientes de mi. Yo era menos presente que el ruído del viento que os hacía refunfuñar en vuestro soñar privado.

Entonces, cuando acabé de escribir, lancé el post. Y se borró.

Desaparecí del todo, maldita sea.

7 comentarios:

dulcecantar dijo...

Veva, ¡por dios! qué bonito. Y sí, en mis despertares no pensaba en ti, pero te aseguro que lo haré desde ahora, porque alguien que escribe así justifica momentos de vigilia.

Lol V. Steiner dijo...

En Rayuela de Cortázar hay dos que duermen juntos, se quieren y lo saben todo el uno del otro. Todas las noches hablan, con las cabecitas juntas, hasta caer rendidos, para así intentar soñar lo mismo. Y nunca lo consiguen.

No me acuerdo de sus nombres, pero si de la sensación de desamparo y de soledad universal que me entró esa noche cuando noté que me estaba durmiendo.

Queda muy romántico y novelero ser insomne, querida mía. Aunque sea, en verdad, una real putada.

Colette dijo...

Es como la inmortalidad de Kundera. Los personajes buscan no desaparecer a través de su legado artístico, cualquier cosa que haga que no desparezca el recuerdo de su existencia cuando hayan muerto, porque entonces sería como si no hubieran existido.

Pero Veva, aunque nadie piense en tí en ese momento, sigues ahí, latente en la mente de la Troyana, de tu madre, de tu gente, de tus amigos, de todos nosotros. Quizá incluso seas la protagonista de uno de esos sueños que al despertar no se recuerdan.

Angelusa dijo...

Bueno, pero lo has resumido de maravilla. Y a partir de ahora formarás parte de las madrugadas de mucha gente que, como tu, como yo, como... tod@s, nos levantemos a tomar algo o a hacer cualquier cosa mientras esperamos el sueño que se empeña en no venir.

Veva dijo...

Válgame dios! Si mi pequeño momento existencialista os hace poner el despertador, me muero!

Mafalda dijo...

Genial! Original hasta siendo insomne. Ah!, gracias por pensarnos mientras dormimos... yo lo hago antes de acostarme y mientras tú duermes tempranito, como las gallinas, o... durante tu preciada siesta. El caso es que nos pensamos, eso es lo importante, porque existimos. Bueno, no sé, que me lío con filosofadas y me puedes regañar.
Y cómo jode que se borren los posts...! Ya me ha pasado más de una vez.
Un... hasta dentro de unas horas.

Dr. Malcolm dijo...

yo es que, más que dormir, me desmayo y pierdo la consciencia así que no me pidan que me acuerde de nada ni nadie (lo siento).
en todo caso, es bonito saber que nos cuidas desde el amanecer del finisterre (el último que llega por cierto)