28 marzo, 2007

Una Anécdota

Hace 20 años (carallo, cómo pasa el tiempo, "nos vamos poniendo viejos", que decía Pablo Milanés) me fuí de viaje de novios, o similar, a Marruecos. Mi trabajo me costó, que el rata de mi padre, como no me casé, me hizo traducirle dos libros para pagarme unos cuartillos.

El padre de la Troyana se buscaba la vida currando en pubs mientras yo preparaba oposiciones y vivíamos en una casa, en la Ciudad Vieja, muy bonita, todo el frente era una galería (mirador, decís los no gallegos) con los suelos torcidos y que permitía, por la separación entre la fachada y el mirador de madera, ver a los vecinos de arriba, que eran unos señores encantadores que bajaban a su viejo spaniel en brazos. No se derrumbó la casa de milagro. Yo metía papel de periódico por las rendijas de las ventanas. No se me olvida tánto frío.

Pero nos fuimos a Marruecos con el coche desvencijado. Y fue divertido. Descubrí que, por mucho cariño que le tuviese, aquel no era mi hombre (tardé en decírselo 10 años, una no es impulsiva, aunque lo parezca),que, cuando cruzas fronteras en África, pasas de ser un pringao a un potentado, y da vergüenza y pena.

Sobre todo, me enamoré y me di cuenta de que no importa la cultura, no importa la religión ni la política, la risa es la misma.

En Marraquech pasaba en coche de caballos una señora, probablemente española, convencida de ser Ava Gardner, ni un detalle le faltaba. Traje sahariano blanco, gafas Armani, cruce de piernas carísimo....Y, en un instante, los falsos ricos españoles y una mujer marroquí que también caminaba por la acera intercambiamos una mirada y nos echamos a reír! Esa fugaz amiga mostró cuántos dientes le faltaban, a pesar de ser bellísima...

Resultaba tan pretenciosa, tan ridícula, la cretina europea aquella! Han pasado 20 años y todavía me escacharro. Aún me acuerdo de la mujer con la que intercambiamos un "hay que ser gilipollas" sin palabras, sin comprender nuestras lenguas.

Me gustan, me interesan mucho las feministas del Islam.

4 comentarios:

Eska dijo...

Pero es díficil dar con ellas...
En fin, propotentes y snobs hay en todas partes... pero no en todas partes se ríen de ellos, sino con ellos.

juanmi dijo...

la verdad es que es buenisima la anécdota, sobre todo cuando te pones a imaginar la situación...

genial veva

1 beso islamico

Mafalda dijo...

Ser pretencioso está de moda, ahora y en cualquier época. La señora europea en cuestión, una más del montón...
¡Qué diferencia de punto de vista y de vivir las situaciones! Nunca he estado en Marruecos, pero sí en otro lugar donde me consideraban "rica" simplemente por haber viajado hasta allí; y no sabéis lo penoso que me resultó y lo incómoda que estuve. No disfruté de la estancia como me hubiera gustado porque mis tripas andaban a revolcones al mismo ritmo que los latidos, acelerados, de mi corazón.
Está claro que no nací para rica ni lo seré nunca, entre otras cosas, porque me resulta incómodo.
Es una maravilla llegar a un entendimiento de esa índole sin intercambiar ni una sola palabra; el lenguaje de los ojos es magnífico y tú una observadora fantástica de lo que te rodea.

Un huella de complicidad en el asfalto marroquí, una huella de mujeres de culturas diferentes y con el mismo modo de pensar sobre la vanidad.

fanshawe dijo...

A mí también me gustan. Ejemplifican exactamente lo que creo que debe ser el feminismo.