10 mayo, 2007

Einstein y Mafalda

Dios no juega a los dados, dijo Einstein. Sus motivos eran teológico-científicos. No admitía un universo en que el azar tuviese la última palabra y para él pensar en leyes probabilísticas era pensar en anti-leyes.

En los últimos días un joven, amigo de una amiga, ha muerto porque, después de sobrevivir a un choque en cadena, sacó la cabeza por la ventanilla para ver qué pasaba y una furgoneta pilotada por un listillo de esos que piensan "bah, voy a sortear el accidente este, que llego tarde" paso a toda hostia rozando el coche. Hace un par de años el padre de este joven había muerto de cáncer, y unos años antes, su único hermano. 28 años guillotinados. Y una señora, su madre, que no se qué puede estar sintiendo, si es que es capaz de sentir algo.

Hace un año a la hijita de una compañera le extirparon un tumor maligno en el cerebro. 3 añitos tenía. Ahora, después de lo que han sufrido, de la quimio, de la angustia...se le ha reproducido. Ojalá me equivoque pero, dado cómo se desarrolla el cáncer en los niños, acompañaremos a su madre en una Misa de Ángeles.

Unos días más atrás, una mujer luchadora y animosa se apagó. Su hijo se repondrá, pero lleno de amargura.

Hoy he empezado a localizar a una señora, posiblemente rumana, que rebusca en los contenedores de basura del súper acompañada de sus tres hijos, dos de ellos en edad escolar. Pide dinero para pañales, porque el pequeño tiene diarrea y ha besado la mano de una compañera mía porque le ha dado 3 mortadelos. Tengo que encontrarla y saber si su hija, que ronda los 14 años, está escolarizada. Se que en mi centro no.

Así que estoy de acuerdo con Einstein, Dios no juega a los dados. Dios, como dice Mafalda, juega al Tute Cabrón. Al Tute juegas, Cabrón.

11 comentarios:

Marta Fernández dijo...

Dios no juega a los dados.

Los dados los tira una mariposa al otro lado del planeta y a veces te caen encima, aplastándote la cabeza. Otras veces, no.

· · Yhebra · · dijo...

Yo creo que soy atea desde el momento en que decidí que la idea de un Dios Todopoderoso tan cabrón me resultaba insoportable. Prefiero mil veces tomarme el mundo como un caos estocástico.

· · Yhebra · · dijo...

Por cierto, mirad qué definición tan bonita dan en la wikipedia:

ESTOCÁSTICO.

Palabra proveniente del griego: στοχαστικός, hábil en conjeturar. Significa "perteneciente o relativo al azar" según el DRAE.

Se denomina estocástico a aquel sistema que funciona, sobre todo, por el azar. Las leyes de causa-efecto no explican cómo actúa el sistema (y de modo reducido el fenómeno) de manera determinista, sino en función de probabilidades.

Veva dijo...

la mariposa estocástica prefiere algunos números de los dados, chicas.

Mafalda dijo...

Y estocástico o azaroso, probabilístico o no, el caso es que este mundo está lleno de "grandes amarguras" y de gente que "malsubsiste" sufriéndolas. Yo, permitidme que lo haga aquí, en secreto, siento una tremenda rabia e impotencia. Me afecta el ánimo, más de lo que quisiera, y desaría no tener esta capacidad de ponerme en situación de otras personas, pero la tengo, creo. ¡Hay que j....... con el sistema este que rige el mundo!
Veva, me adivinas el pensamiento, estaba yo perfilando el tema para mi blog...
Un besote.

Veva dijo...

Venga, mafalda, escribe tu punto de vista! Tienes algo esperándote en el curro el lunes, lo he dejado esta tarde.

ivanrva dijo...

saludos

senior citizen dijo...

¿Por qué meter a Dios en todo?

¿Por qué no pensar que el culpable de la muerte de tu amigo fué el listillo con prisa?

¿Y que el tumor de la niña de tu compañera se debe a la cantidad de porquerías que respiramos y que nos comemos?

¿Y que una mala asistencia a la inmigración es la causa de la situación de la señora rumana?

Dios no juega con los dados; los pone en nuestras manos.

Veva dijo...

Recojo la pelota, senior citi,pero te contesto en el próximo post, vale?

senior citizen dijo...

Vale. Esperando estoy...

el color del cristal dijo...

Cuando la Reina me pregunta le digo que si mañana alguien nos asegurara que existe Dios, nos quedaríamos exactamente igual que si nos asegurara que no existe.

Nuestra vida no cambiaría.