30 junio, 2007

El Dasein de Heidegger

Cuando amamos nos sentimos tan plenos, tan raudos, tan leves...nos extraña que el objeto de nuestro amor no se sienta de la misma manera. Olvidamos que el OTRO es un yo, una persona completa, con su vivir, sus dudas, su historia, su acontecer.

Exigimos correspondencia, total entrega. Eludimos que nuestro supuesto afán de renuncia es en realidad una búsqueda de nuestro yo más completo; Nos entregamos porque queremos recuperarnos más plenamente. Obligamos al Otro a cosificarse, a plegarse, a no ser un Dasein, un ser-ahí, para convertirse en un útl, en un ser-a-la-mano.

En mi entrega me constituyo, realizo mi libertad; Pero si espero que me sigas, entonces supongo que renuncias a tu angustia, niego que seas un proyecto que se busca, te digo dónde está el final. Te transformo en un ser acabado, lo contrario de un Dasein plenamente humano. Te niego como persona, desbarato tus dudas y tus elecciones. Te marco un proyecto que no es como los míos, que siempre están inacabados. Te limito, te ato con ligaduras que yo jamás aceptaría.

El Dasein es un ser-para-la-muerte, el único que sabe que sus proyectos son importantes porque tienen final. El único que se preocupa por saber quién es porque sabe que dejará de serlo. Si te anulo como proyecto, si te exijo certidumbres y promesas, te decido como ser-inauténtico, como ser que vive en el "se dice", "se hace" , transformo tu conversación en cháchara.

Si te amo y te aprisiono en ese compromiso te obligo a rechazar que para ti, como para mi, el pasado, el presente y el futuro son momentos actuales. Te fuerzo a ser ente de mi ser-para-el-mundo, actor en mi propia representación; Te canibalizo, te anulo.

Han tenido que pasar 20 años para que supiera lo que aprendí con Heidegger. Le debo una a los opositores que me hicieron volver a estudiar lo que ya sabía. Esta vez no "me se" a Heidegger, esta vez lo comprendo. Debería pedir perdón a una persona, pero si lo hiciera, volvería a pretender que se convirtiera en un ente-para-mi, en un útil que me perdona y si no lo hace me decepciona.

Así que me callo y sigo siendo la mujer-que-camina-sola, que es mi proyecto y lo que realmente quiero ser.

El gran hallazgo de Heidegger es no identificar el Dasein con el ser humano. Todavía no entiendo como el Dasein puede ser el pastor-del-ser. Ya llegaré, estoy en camino.

12 comentarios:

Oyros dijo...

Es inevitable contaminar a ese-que-camina-a-tu-lado y esperar que actúe como crees que debería actuar.

Por eso, cada día, me esfuerzo en ser impredecible dentro de los márgenes que me hacen ser yo mismo.

Veva dijo...

No se, Oyros, nunca he caminado con alguien al lado. Creo que mi transcurrir es solitario.

Oyros dijo...

La soledad es buena para pensar, pero no para dialogar.

Mafalda dijo...

Te has superado a tí misma, Veva. ¡Menuda lección de Filosofía más bien explicada! ¡Hasta yo la he entendido!
¡Lo que hubiese dado por tenerte de profe cuando tuve que estudiarla, que eso justamente es lo que hice, estudiarla que no comprenderla.
Muy honesta tu confesión respecto de los opostitores. Yo he sentido lo mismo en muchísimas ocasiones respecto de los alumnos y de algunas personas con las que me relaciono o me he relacionado. Es raro que no me "obligue" a repensar, a intentar conectar unas cosas con otras, a leer sobre algo o alguien. En fin, se aprende de todo lo que se desea aprender.
Casi me dan ganas de probar a leer a Heidegger, pero casi no, seguro que con mi nula formación filosófica, me iba a quedar en las 10 primeras líneas...
¡Lástima!
Estupendo post!
¿Duras las jornadas en el tribunal?
Besotes.

Veva dijo...

Duras y fructíferas, también hacemos risas (si estoy yo es inevitable, creo) buenos compañeros, jornadas maratonianas (nunca llego a casa antes de las 12)pero todo muy interesante. Ah, y ya he convencido al presidente de mi tribunal de que yo le ayudo, le doy agua, le dicto.....pero con el ordenador se maneja él! (soy una artista del escaqueo)

Veva dijo...

Oyros: uno no puede escoger. La vida viene dada y uno incluye en su proyecto otras vidas sólo si ellas quieren. La libertad de los demás limita mis proyectos, como debe ser.

senior citizen dijo...

La soledad elegida puede ser buena.

La soledad impuesta por la vida, llega a ser insoportable.

M. dijo...

Si no soy para mí, ¿quién es para mí?. Y si sólo soy para mí , ¿Qué soy yo?. Y si no ahora, ¿cuándo?. (Hillel)

Veva dijo...

no hay un ser-para-ti,m. Y tampoco hay un cuándo. Eres, si quieres, en tu finitud.

M. dijo...

Y el entrenamiento al sol que acabo de hacer bajo los rayos del sol en el retiro, parándome a drede tras un largo ejercicio a respirar hondo poniendo mi cara bajo el sol que todo lo empapa en verano, entonces qué es?. Después, es decir el cuándo, he comido con mi SeoungHee (no soy solo para mí) unos kimpa para morirse. Y de finitud nada, acaso no somos infinitos en nuestra finitud, del infinito a lo finito hay un paso. ¿Cuánto mido? no tengo medida y tengo medida, del 0 al 1 esta mi infinito y el tuyo. Infinitos (decimales) impiden aclarar cual es mi auténtica altura. No la finita que nosotros hemos mediante la ilusión creado. Soy finito e infinito, tengo un cuándo y un donde y un por qué que me llena y me embarga de ilusión ¿o no?, luego está la imaginación que lo puede todo, y Hillel es Hillel querida veva. Otra cosa es que se pueda decir lo contrario y ser verdad también la mentira y mentira la verdad. O acaso hay una sola verdad? probablemente. Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Hasta otra.

Oyros dijo...

No creo que en el mundo existan las medias naranjas, pero sí trozos complementarios dentro de unos márgenes aceptables. A veces hay que limar unos bordes para mejorar el ajuste.

Pero sí, si los otros no quieren, no puedes obligarlos a permanecer a tu lado.

En cuanto a cuál es la medida de una persona, lo mejor es no buscarla, porque medir es compararar y comparar, al final, te hace perder. Tú eres tú. Olvídate de cómo son los demás.

Lol V. Steiner dijo...

Joer...
Hace 5 meses que estudié a Heidegger, cómo mola..
¿Cómo evitamos, entonces, convertir al otro en un no Dasein? POrque parece inmediato, o mejor dicho, el proceso habitual en todas lsa relaciones.