07 julio, 2007

Saturnino

Bueno, ya está esto más animado; Los opositores han empezado a defender sus programaciones. Muchos nervios al enfrentarse en directo al tribunal, algunas actuaciones brillantísimas...y Saturnino.

Saturnino entró en el aula, se sentó sin mirar al tribunal y comenzó su defensa. Empezó por limpiarse las orejas con un empeño del que estaría orgullosa su abuela. Prosiguió diciendo cosas ininteligibles. Luego, cuando le pareció que sus orejas estaban listas para revisión, empezó con su nariz. No me refiero a que se la frotase o rascase, no. Me refiero a que se hizo una limpieza a fondo de las fosas nasales. Además, consiguió profundizar en las dos narinas a la vez, con el pulgar y el índice en perfecta armonía. Como el señor (porque no era un pipiolo) es muy limpito, tras cada incursión nasal se pasaba los dos dedos por la barba.Y sin dejar de disertar.

A todo esto, en ningún momento se dirigió o miró a los miembros del Tribunal. Se ve que estaban solos él y su circunstancia. Cuando terminó el trabajo con su nariz, retomó el de las orejas.Y luego volvió a darle caña a sus fosas nasales. 20 minutos. La vida es eterna en 20 minutos. Sobre todo si cinco personas tienen que estar frente a las operaciones higiénicas de Saturnino y permanecer impasibles. Ni los que hacen de hombre-estatua en el Retiro o las Ramblas. Vamos, nos pintan de plateado y ganamos un pastón. Eso sí, ni nos miramos. La vista al frente, concentrada en Saturnino, que para eso somos unos profesionales.

Hay un montón de padres que no tienen ni idea del favor que les hemos hecho a sus hijos ayer cuando asumimos la dura tarea de calificar a Saturnino. En este caso, nos guió nuestro sentido común, claro. Por el bien de la humanidad.

7 comentarios:

senior citizen dijo...

Los padres os estarán eternamente agradecidos si libráis a su hijos de semejante profesor.

Dejando aparte sus hábitos higiénicos, ¿dijo algo coherente?

Y si lo dijo, ¿pudistéis prestarle atención?

Anónimo dijo...

Alguien lo tiene que hacer,está claro, pero ¡vaya una papeleta la de formar parte del tribunal!
Strauss

Anónimo dijo...

La verdad que me cuesta creer que una persona que está dos años preparándose unas oposiciones tire todo el trabajo por la borda de semejante manera. Pero claro, teniendo en cuenta la seriedad que ha mostrado Saturnino en el tribunal no hace faltra mucha imaginación cómo habrá estudiado este señor en la intimidad de su casa. (Escatología Power).
Aunque quizá el señor era un firme seguidor de Diógenes (suerte han tenido ustedes de que no les haya hecho pis encima) y ha sido fiel a sus principios.
Desde luego, sabiendo que existe gente así va uno más tranquilo a las oposiciones.
Un beso.

contemplador
enlaretina.bytez.org

Oyros dijo...

¿Cómo? ¿No lo habéis aprobado? Pobre Saturnino. Su sueño siempre fue profesor de física y mostrar a sus alumnos las propiedades de los elementos generados por el cuerpo humano. Quería mostrar cómo se puede utilizar la cera para abrillantar coches o mesas o cómo ciertas sustancias pueden servir para pegar cosas a las paredes. ¿Quién necesita chinchetas teniendo mo... fluidos nasales deshidratados?

Hablando en serio, supongo que fueron los nervios, pero si a un técnico de una central nuclear le dicen 'qué botón apretarías para apagarlo todo y evitar una explosión que matará a miles de personas' y ser humano en cuestión se pone a sudar y a contar al pito pito gorgorito mientras se lava los dientes sobre un panel sensible a la humedad, lo más correcto me parecería darle unas palmaditas en la espalda y decirle 'hala, campeón, espera que ya te llamaremos'.

Mafalda dijo...

O sea, que el Saturnino ese aventaja sobremanera a todos los que se dedican, entre 7 y 8 de la mañana, a realizar en el coche parado ante un semáforo en rojo toda la higiene que no les ha dado tiempo a hacer en su casa debido a las prisas y el stress del trabajo diario...
Porque no quiero ser mala y pensar que el Santo Tribunal ha echado una especie de plaga de polvos picapica o de diminutos insectos varios para tener una disculpa y cargarse al personal, ¡vamos!
Yo daría algo por haber visto la escena, las caras del tribunal y lo hacendoso que era el opositor.
Estoy totalmente de acuerdo con el veredicto. No me quiero imaginar a Saturnino en una clase llena de adolescentes y a continuación a todos los adolescentes de todas las clases en el despacho de (supuestamente) una jefa de estudios... Jejeje
Insisto, PACIENCIA que queda menos.
Un ÁNIMO muy GRANDE.

senior citizen dijo...

Ahora en serio.

Lo que me resulta confortante es ver como han cambiado los tribunales examinadores de lo que sea.

En mis tiempos (allá por el Pleistoceno) en aquel terrible Examen de Estado donde se rendían cuentas de siete años de Bachillerato, había en mi ciudad un catedrático de Universidad que todos los años formaba parte del tribunal.

Pues bien, el muy cabrón se dedicaba a poner nerviosas a las chicas en el oral, piropeándolas y gastándoles bromitas. Se le temía más a él que al examen en sí, pues muchas suspendieron por su culpa. Ahora eso sería acoso, pero entonces era una gracia de un señor muy prestigioso y conocido.

Afortunadamente, cambiaron el plan de estudios, llegó la reválida de 6º....y yo me libré de él.

No todo tiempo pasado fué mejor.

Colette dijo...

Ay, qué asco!!
Esto me recuerda a un profe de lengua que tenía una larguísima uña en el dedo meñique con la que se dedicaba a realizar prosecciones en sus enormes orejas. Era repuggggggnanate.