26 octubre, 2007

El Albañil y la Copa de Magno

Comentarios del estilo de "esa gente viene a quitarnos el trabajo", "que se ocupen las autoridades de ellos", "al que no tenga papeles que lo manden a su casa, que bastante tenemos aquí" y otros similares son habituales en cualquier tertulia improvisada en el bar. Quien más alto habla, menos tiene que decir, por lo general.

La ventaja de vivir en un pueblo es que todos nos conocemos. Se sonríe una para sí misma cuando quien abre la bocota tiene un hijo que no fue capaz de sacar el graduado escolar por vago e inepto (aunque la culpa fue del instituto de secundaria, por descontado)y que además no trabaja ni de albañil por informal y fullero. También es gracioso cuando quien habla es padre de un chico o chica que, por aptitudes, condiciones económicas y dedicación jamás va a pretender vender alfombras o dedicarse al top manta (al menos mientras no hagan masters en la Universidad).

Lo que resulta escalofriante es escuchar comentarios similares en una sala de profesores. "A mis sobrinos no les ayudaron, esta gente lo tiene todo, asistencia social, becas....", "a esta gente tendrían que comprobarle bien los papeles antes de endilgarnos el embolao", "asuntos sociales deberían estudiarlos antes", "vienen con esos esquemas machistas que no tenemos por qué aguantar", "debería haber centros específicos para esta gente"...

Vale, nos ha caído Klevis encima. Y no es moco de pavo.Klevis ha estado en Venezuela dos años sin escolarizar (ahora tiene 15 años), trotando por las calles en un Estado mafioso/policial. Su nivel académico, siendo generosos, es el de un niño de 8 años. No entiende que justicia y autoridad pueden ir juntas; Se rebela contra la madre que lo dejó tirado, luego lo alejó de su ambiente y, sobre todo, se rebela contra cualquier adulto que imponga normas. Tiene, además, mucho orgullo de gallo y muy poca tolerancia al fracaso. Es, también, antipático.

En fin, Klevis está siendo un coñazo, un elemento distorsionador y está generando graves problemas de disciplina. Le crispa los nervios a cualquiera. De hecho, a los 15 días de estar aquí ha sido expulsado 5 (y lo hice yo, aunque firmó el Jefe, que es más blando pero le convencí).

Pero las cosas en su sitio. Por supuesto que Klevis no va a aprobar, pero ese no es el objetivo; Sólo se trata de darle unas mínimas habilidades sociales, una mermada autodisciplina, para que pueda integrarse en un Programa de Garantía Social y aprender un oficio el año que viene. Que ya es un objetivo tremendamente duro, prácticamente imposible. Pero hay que intentarlo.

Yo no se si Klevis es o no buena persona, no se deja ver. Sí se que no puede arrastrar a otros alumnos, porque no sabe relacionarse con ellos (la ley de la calle es ajena a mis alumnos más duros, acostumbrados a la Play y a gritar "mamaaaaa" cuando se meten en un lío). Sin embargo, yo tengo que ofrecerle ayuda (lo cual incluye medidas disciplinarias, no se trata de sostener el mito del Buen Salvaje)y seguir el procedimiento establecido.

Klevis será expulsado, se le abrirán expedientes disciplinarios, dejará de asistir a clase para rebelarse, eso se comunicará a las autoridades oportunas, enviaré un informe a Inspección...todo es lo previsible. Pero también hablaremos con él, le mostraremos que la autoridad también es cosa de mujeres, le felicitaremos cuando consiga portarse bien una semana, le defenderemos si en una bronca tiene él razón...hablaremos con su madre y la orientaremos, diseñaremos estrategias para acercarnos a él.

Seguramente no tendremos éxito. Es una cabronada, a los 15 años un chico debería ser un niño con toda la vida por delante pero, en la práctica, a esa edad el pescado está ya vendido. Aunque ese no es motivo para no intentarlo. En mi caso, porque debo ser fiel a mis valores. En todos los casos, porque ese es el deber de un profesor. Y no hay más.

Si quieres limitarte a enseñar una materia, hazte profe de Universidad. Pero si eres profe de Secundaria, átate los machos. Porque vas a suplir lo que no hace la Administración, ni los padres, ni la tele. Ni Asuntos Sociales. Y no olvides que nadie es culpable mientras haya una duda razonable. O piensa sólo que te pagan por ello. Porque existe un sitio específico para todos los chicos, incluso los más problemáticos. Se llama Educación Pública. No es perfecta, no tiene todos los medios ni apoyos necesarios, cierto, pero generaciones de Profesores han salido adelante con una tiza y un encerado. Con ganas, poco respeto social y un par.

Cojones no es atender a Klevis. Cojones es ser un profe represaliado de la República. Que a ver si vemos las cosas en perspectiva.

12 octubre, 2007

Para Que Tu No LLores

A mi es que el Cardona me cae muy bien; Un tipo que sufre un accidente tremendo, tiene que reconstruirse la cara y pide la misma nariz...eso es un macho orgulloso de su identidad! A ver si en los cursos de autoestima para mujeres de mi pueblo lo invitan y nos explica a todas que la belleza, rara vez, es simetría.

Como hace tiempo que no posteo tengo algunos acontecimientos atascados y como sin ganas de salir. Pero vamos allá:

Lecturas:

"Jonathan Strange y el Señor Norrell", de Susanna Clarke. Precioso, imprescindible, se merece post exclusivo. Os diré que reseñas elogiosas aparte, soy la única que se ha dado cuenta de que es heredero honorabilísimo de "Los Papeles del Club Pickwick".

"La Sombra en el Viento" de Ruíz Zafón. Magnífico, tierno, ilustrado, sorprendente, espontáneo, elaborado. Hay que ser muy bueno para llamar a una mujer "hembra" y que sea un título, no una groseria.

La Vida:

la mujer a la que llamé Dama de Perbes no sólo ha sido abuela otra vez, eso era demasiado sencillito. Además, ha ayudado a su hija, ella sola, a parir en la autopista. Ha sacado al bebé, se ha bajado del coche a pedir unas tijeras a la cajera del peaje y ha cortado el cordón umbilical de su nieta. Dice que Dios la ha ayudado; Yo creo que Dios le ha regalado esa experiencia de dar la vida otra vez. Tiene razón su marido, el Marino Soñador: no hay duda, tenemos el privilegio de conocer a una gran mujer.

Piap está "celosa", como dice un vecinito de 9 años, así que me paso el día espantándole al pretendiente, para jolgorio de mis vecinos. A la que me descuido, ese pequeñajo medio pingo, medio pequinés, se le sube encima. No quiero ni pensar en cómo colocar a los cachorros de semejante mezcla, pero Pipa tiene una cara de culpable que me preparo para lo peor.

La Troyana y su noviete, el Cordobés (el apodo es de mi madre), siguen zampando pizzas (lo que come ese crío) y haciéndome preguntas comprometidas (ella, no él). Casi una hora tardé en enterarme de que mi hija pensaba que uno de los motivos por los que los hombres eran majos pero asquerosillos era que tenían pelos en el pito. La hora la invertimos en distinguir "pubis" de "pito", (francamente, pensar en un pene acolchado de pelillos tampoco a mi me resulta especialmente sugerente).Al menos les he convencido de que hay que dejar las puertas abiertas de par en par porque el Radón concentrado es el motivo de un 10% de los cánceres de pulmón. La ciencia al servicio de la maternidad, mire usté.

Y ahora yo:

Muy cansada, muy llorona, muy fatigada de todo. Sin ganas de compañía, sin "talante". Pensando muy mucho el futuro,decidiendo. Leyendo,estudiando,trabajando con medias ganas. Ya veremos.

Me pesa la soledad diaria. Me sofoca la compañía. Me acepto, me eludo, me rechazo. Mi vida son responsabilidades que me dan sentido, pero me ahogan. No quisiera ser más joven, pero tampoco sentirme tan vieja. Respiro el aire de 400 personas y eso me vivifica...hace meses que no piso la ciudad más cercana, procuro no salir de mi barrio. Me encierro y dejo volar mi mente.Me impaciento conmigo misma, pero espero.

Y ahí estamos.