27 noviembre, 2007

Rederos

Rederos son quienes repasan las redes en el puerto. Utilizan unos ganchillos grandes que se encuentran a veces en las playas; Entre anécdota y anécdota parece que se les caen muchos al mar.

Rederos somos también quienes entramos y salimos de webs y blogs. Navegamos y bordamos, como definió acertadamente una persona a la que tuve el placer y la responsabilidad de examinar en la última oposición a Profesores de Filosofía de Secundaria.

En esta travesía aleatoria me he topado, en la última semana, con una persona de mi juventud universitaria. Mera coincidencia, pensé cuando vi su nombre firmando un artículo de Didáctica de la Filosofía. Pero el artículo hablaba de un profesor que teníamos en común; Así que con un quiticlic en el ratón me acerqué a alguien a quien no he visto en 20 años (yo estoy gorda, te has quedado tu calvo?)y pude enviar una carta de agradecimiento a un profesor que encauzó mi vida profesional.

Antonio y el profesor Pérez de Laborda me han contestado; Ha sido un regalo estupendo.

Navegar y bordar. Ver pasar los nuevos barcos y aventurar si pescarán o no. Coser las redes. Hablar con amigos de hace muchos años. Respetar a los maestros más ancianos, aunque una no sea joven ya. Ser redera. dejar caer el gancho para que algún niño lo encuentre.

7 comentarios:

Lol V. Steiner dijo...

Hola Guapita.
Estamos organizando un cutre-concurso de fotos en mi blog. Es tan cutre que no tiene ni premio, pero puede ser divertido. Si te apetece concursar no tienes más que decirmelo. Consiste en hacer fotos del cielo.
Anda, pasate por mi blog y me dices qué te parece.
Besos!

elle dijo...

Qué casualidad más bonita!
Sigue dejando ganchos por ahí, seguro que la navegación y el paseo por las redes hasta llegar es especial.
Besitos

Anónimo dijo...

Veva,...¡! Bellísimo.
(Strauss)

Senior citizen dijo...

Nos hemos quedado sin saber si Antonio está calvo o no.

Los hay presumidos...

Veva dijo...

Ya, Citi, qué curiosidad! la última vez que nos vimos yo tenía 23 años y él era algo mayor...así que imagina qué susto si nos vemos ahora!

Veva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Senior citizen dijo...

Yo le temo a esos encuentros. Son deprimentes.

En cierta ocasión, coincidí con un viejo amor al que no había visto hacía más de 30 años. Si no me lo advierten, no lo hubiera conocido. Cuando se lo dije, contestó: Pues yo a tí sí, por la forma de mirar.

En un principio, me sentí halagada, pero luego pensé: ¡Cielos! ¿Es eso todo lo que queda?