29 diciembre, 2007

Las Vidas que no Cuento

Dices que hago apetecibles vidas sencillas. Yo creo que sólo descubro qué grandes son.Todos somos mariposas a las que se puede clavar durante unos instantes con un pincho. Algunas mariposas brillantes sólo son polvo ficticio; Hay mariposas tenues que tienen una intrincada belleza.

Las personas que yo reflejo en mis diminutas semblanzas son valientes; Puede que no hayan tenido éxito siempre, o que lo persigan a pasitos pequeños, o que batallen contra molinos poderosos. No digo que vayan a hacer época, seguramente ni siquiera consigan ser felices. Pero son todos luchadores, gente que se esfuerza, golpea, se rinde y se levanta.

De los otros, los que no cuento, queda la mediocridad, el "yo es que no quiero sufrir", "yo es que he hecho daño a mucha gente", "es que me han hecho daño y no quiero arriesgarme", " bueno, no soy feliz, pero no quiero sentir". De ellos no escribo, porque no quieren. Porque no viven, sino que pasan por la vida.

No me interesan los cobardes, los cómodos, los que dicen "yo soy así". Morirán y estarán muertos, que es lo que desean. No sufren, ahí está su premio. O sufren, pero son lagrimitas de cocodrilo. Unos renuncian a la vida, y vegetan durante años. Otros creen que la vida la hacen los otros, y les obedecen. Los peores son esos que llaman postre a un caramelo oxidado, amor a un polvo y compromiso a pedir la misma marca de refresco, porque Cocacola nunca te decepciona.

Hay vidas inconclusas, porque aún les queda mucho, y vidas incompletas o deformes. Yo hablo sólo de los que tienen huevos. De quienes se rompen los cuernos por sus sueños, de los que sufren, arriesgan y batallan. Unos parece que nacieron con vocación de abono. Los otros, seguro que acabarán siendo polvo. Pero, durante un tiempo, no lo fueron. Serán cenizas, mas tendrán sentido.

4 comentarios:

Senior citizen dijo...

Buena reflexión, oportuna, en estos días finales de año, en los que, inevitablemente, ajustamos cuentas con la vida.

Anónimo dijo...

Magnífico!!!
(Strauss)

Ariom dijo...

Por motivos que no vienen al caso (y que tampoco te interesan, claro, ya que no me conoces de nada), hacía mucho que no me pasaba por este blog, del que antes era lector asiduo. Y hoy me paso y leo esto.

Y no puedo evitar decirte que, como yo, seguro que tienes otro montón de lectores que, sin hacer ruido, disfrutamos como enanos con lo que escribes.

Veva dijo...

Pues muchas gracias, Ariom. Ya sabes, aquí tienes tu casa